Fragilidad y riesgo de caídas: algoritmo de detección e intervención

La fragilidad es un poderoso predictor de discapacidad, hospitalización, caídas, pérdida de la movilidad y enfermedad cardiovascular.

Las caídas son un problema mayor de salud pública según la OMS.

Se impone la necesidad de:

  1.  La detección precoz del riesgo de fragilidad y caídas.
  2.  La intervención basada en la mejor evidencia científica disponible.

En el siguiente vídeo se desarrolla el algoritmo propuesto para tal efecto en el Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor del SNS.

La detección oportunista comienza en Atención Primaria mediante la administración de la escala de Barthel a toda persona de 70 o más años que acude a consulta. Si la puntuación es inferior a 90 se procede a un cribado de fragilidad.

La prueba recomendada para ello es la SPPB (Short Physical Performance Battery). Los mayores que obtengan menos de 10 puntos se consideran frágiles y habrá que prescribirles un programa de ejercicio multicomponente con especial hincapié en el entrenamiento de fuerza. Independientemente de la puntuación, se debe valorar el riesgo de caídas y actuar en consecuencia.


Y tú, ¿cómo abordas la fragilidad de los mayores? ¿Qué programa de ejercicio recomiendas o sigues? Cuéntanos tu experiencia para enriquecer esta entrada 🙂

 

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El movimiento doloroso

arturo goicoechea

Cuando un movimiento (o una postura) resulta doloroso pensamos intuitivamente que ese movimiento o postura genera una carga mecánica o metabólica excesiva para un supuesto estado de vulnerabilidad del aparato loc0motor, por lo que restringimos la actividad guiados por la referencia del dolor. Deberemos hacer sólo aquello que genere menos dolor.

La manida definición de la IASP (Asociación Internacional para el Estudio del Dolor) proclama que el dolor es “una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a daño real o potencial o vivido como tal daño”.

Hay veces que el dolor aparece porque efectivamente existe una zona dañada o en riesgo de dañarse (“daño real o potencial”) pero en la mayoría de los casos no existe tal daño, un daño que explique y justifique satisfactoriamente la activación del dolor. Es decir, un dolor sin daño real o potencial pero vivido como tal daño: un daño imaginado.

Cualquier acción que…

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