Recomendaciones sobre actividad física y ejercicio en residencias de mayores

Las actuales recomendaciones de actividad física para adultos mayores están destinadas a aquellos mayores que viven en la comunidad; fueron elaboradas desde una perspectiva de salud pública, atendiendo principalmente a la prevención de enfermedades no transmisibles. Sin embargo, la población que vive en residencias es más compleja y presenta características específicas como la limitación de la funcionalidad y la multimorbilidad. Por ello, los objetivos relacionados con el ejercicio para este colectivo deben centrarse más en el mantenimiento de la capacidad funcional y la mejora de la calidad de vida. En este sentido, de Souto Barreto et al. (1) han establecido un conjunto de recomendaciones para aumentar los niveles de actividad física de los residentes, y una serie de pautas de ejercicio basadas en la evidencia científica. Asimismo, ofrecen una lista de consejos para implementar estrategias de actividad física y ejercicio en las residencias de mayores.

De cara a disminuir el sedentarismo y aumentar los niveles de actividad física, los investigadores identifican elementos clave como la motivación, lo placentero de la actividad, la toma de conciencia por parte de residentes y profesionales y la evaluación de sus necesidades.

Recomendaciones para aumentar niveles de actividad física en residencias
Adoptar estrategias para interrumpir el sedentarismo de los residentes: establecer momentos de actividad cortos (2-5 minutos) 2 o 3 veces al día. 
Usar estrategias simples para estimular a los residentes a moverse: caminar hacia el comedor en lugar de usar sillas de ruedas para personas que pueden deambular y organizar actividades que requieran que los residentes salgan de sus habitaciones.
Evitar en lo posible las restricciones químicas y físicas porque resultan en reposo en cama y silla.
Optimizar la utilización de la arquitectura y equipamiento de las residencias para promover la movilidad.
Organizar actividades grupales que sean motivadoras y placenteras: cuidar el jardín, bailar, paseos en espacios verde, etc. Tener en cuenta las afinidades sociales así como intereses y preferencias.
Utilizar soluciones innovadoras, como el uso de intervenciones con animales y nuevas tecnologías.

En cuanto a las recomendaciones de ejercicio físico, están orientadas a mejorar el desempeño en las actividades básicas de la vida diaria (ABVD). Se aplican a residentes dependientes en alguna ABVD pero que son capaces de caminar y/o levantarse de una silla con o sin ayuda. El entrenamiento multicomponente compuesto principalmente por ejercicios de fuerza muscular y de resistencia cardiorrespiratoria ha demostrado los mejores resultados en este grupo determinado. Incorporar ejercicios de equilibrio, coordinación y flexibilidad puede ayudar a alcanzar beneficios añadidos. Han de integrarse ejercicios específicos de cara a la ejecución de acciones relacionadas con las caídas: mantenerse de pie, sentarse, agacharse o iniciar la marcha; por ello es interesante incluir ejercicios en los que prime la potencia muscular o velocidad de contracción muscular.

Entrenamiento con ejercicios para residentes dependientes en actividades básicas de la vida diaria, pero con capacidad de caminar o levantarse de una silla
Tipo de ejercicio: Entrenamiento multicomponente compuesto principalmente por ejercicios de fuerza muscular y ejercicios de resistencia cardiorrespiratoria. Agregar otros tipos de ejercicios, particularmente de equilibrio y flexibilidad, siempre que sea posible. Varias sesiones de entrenamiento de fuerza pueden ser necesarias para ganar fuerza, confianza y maestría, antes de introducir ejercicios de equilibrio y coordinación. Pueden integrarse ejercicios específicos de cara a la ejecución de acciones relacionadas con las caídas, tales como mantenerse de pie, sentarse, agacharse o iniciar la marcha; en este sentido es interesante incluir ejercicios en los que prime la potencia muscular o velocidad de contracción muscular.
Entrenamiento de fuerza, especialmente de miembros inferiores: 
Ejercicios con pesos libres.
Ejercicios aprovechando el propio peso del cuerpo (sentadillas, puntillas, flexiones en la pared, etc.).
Entrenamiento de resistencia cardiorrespiratoria: 
Caminar de forma continua o en varias tandas.
Circuitos con caminatas entre las que se intercalan otro tipo de ejercicios (por ejemplo de fuerza o equilibrio).
Entrenamiento de equilibrio:
Equilibrio estático: posición de tándem, semitandem, apoyo monopodal, mantenerse de puntillas o talones, etc.
Equilibrio dinámico: caminar sobre una línea con pasos normales o en tándem, cambios de dirección, zig-zag, etc.
Entrenamiento de flexibilidad: 
Ejercicios de movilidad articular para la fase de calentamiento.
Ejercicios de estiramiento para la fase de enfriamiento.

Intensidad del ejercicio: moderada.
Entrenamiento de fuerza: 8-10 ejercicios realizando 1 o 2 series de 13-15 repeticiones máximas.
Ejercicios de baja intensidad, hasta 20 repeticiones máximas, pueden ser necesarios especialmente en las primeras semanas del programa 
Ejercicios de alta intensidad, es decir 8-12 repeticiones máximas, pueden ejecutarse pero requerir una supervisión más estrecha.
Entrenamiento de resistencia cardiorrespiratoria: ejercicios que aumentan notablemente la frecuencia cardíaca y respiratoria, sin generar dificultad respiratoria o fatiga excesiva (puntuación de 5 o 6 en una escala de 10 puntos del esfuerzo percibido). 
Los ejercicios de intensidad leve parecen proporcionar algunos beneficios y deberían ser tenidos en cuenta para personas muy vulnerables y en el inicio de cualquier programa de ejercicio.
Se pueden ejecutar ejercicios de alta intensidad (puntuación de 7 u 8 en una escala de 10 puntos del esfuerzo percibido), pero es posible que requieran una supervisión más estrecha. 
Entrenamiento de equilibrio: incrementar progresivamente la dificultad de los ejercicios estáticos pero sobre todo dinámicos. Realizar los ejercicios con los ojos cerrados o con otras trabas sensoriales. 
Entrenamiento de flexibilidad: ejercicios de movilidad articular y estiramiento durante 10-30 segundos, solicitando al residente llegar al máximo de su capacidad sin que sea doloroso.

Frecuencia: dos veces por semana con al menos 48 horas entre sesiones. 
Menos de 2 veces puede no ser efectivo.
Más de 2 veces puede ser un objetivo difícil de alcanzar. Sin embargo 3 o más sesiones a la semana puede ser seguro y factible para residentes más en forma.
Duración: entre 35 y 45 minutos. 
Sesiones más cortas pueden ser necesarias durante las primeras semanas de ejercicio o en residentes muy vulnerables.
Sesiones más largas son factibles para la mayoría de las personas.

Por último, para ayudar a implementar todas estas recomendaciones, los autores abogan por tener en cuenta la opinión de los residentes, usar los apoyos sociales, crear entornos estimulantes y educar e implicar a familiares y profesionales. La toma de decisiones a nivel de la organización de la residencia, de la empresa y de los sistemas de salud se antoja decisiva para aumentar los niveles de actividad física y ejercicio de los mayores que viven en residencias.

Consejos para implementar las recomendaciones sobre actividad física y programas de ejercicio en residencias
Contar con los deseos, preferencias, creencias y actitudes de los residentes hacia las actividades físicas y el ejercicio.
Acordar objetivos retadores pero alcanzables.
Aprovechar el apoyo social como, por ejemplo, trabajar en grupo.
Crear entornos estimulantes:
Usar materiales de diferentes colores o texturas: pelotas, pesas, colchonetas, etc.
Usar música.
Usar entrenamientos de doble tarea.
Concienciar a familiares y profesionales de la salud (1) de la importancia de la actividad física y el ejercicio para los residentes y (2) de su rol para que se mantengan físicamente activos.
A nivel de la organización de la residencia:
Involucrar a familiares y profesionales de la salud en la “estrategia de ejercicio” para incrementar la adhesión del residente. 
Añadir programas de ejercicio personalizados en el plan de cuidados de todos los residentes, si no existe contraindicación. 
Definir estrategias para proveer incentivos a aquellos residentes que se ejercitan regularmente. Por ejemplo, recompensar a quienes asistan a las sesiones regularmente o hayan aumentado su participación. 
Determinar referentes en materia de ejercicio entre el personal de la residencia. 
Formar a voluntarios, familiares y trabajadores sobre cómo dirigir o colaborar en una sesión de ejercicio. 
A nivel tanto de la organización como de la empresa/sistema de salud: buscar estrategias que conciencien del potencial que tienen las residencias como lugares de prevención y promoción de la salud a través del ejercicio. Por ejemplo:
Aprovechar los espacios disponibles así como las habilidades, experiencia y conocimientos del personal. 
Abrir las puertas e invitar a la comunidad a ejercitarse en la residencia con los residentes.
Integrar voluntarios, incluso estudiantes, en la estrategia para aumentar la actividad física diaria (pasear, cuidar el jardín, etc.) y la adhesión a las sesiones de ejercicio, participando en ellas o dirigiéndolas. 
A nivel del sistema de salud deben debatirse políticas que faciliten la implementación de programas de ejercicio en las residencias. 
Establecer como un indicador de calidad de cuidados la organización exitosa de sesiones de ejercicio basada en guías de práctica clínica. 
Crear un distintivo, como “residencias en forma”, para aquellas residencias que organizan con éxito programas de ejercicio. 
Definir maneras de pagar o reembolsar los gastos derivados del programa de ejercicio.

En la sección de comentarios podrías compartir las estrategias o programas de ejercicio que llevas a cabo en tu residencia o centro de mayores. También estamos abiertos a cualquier duda, crítica o aportación. Nos ayudará a todos a mejorar.

Referencias:

(1) de Souto Barreto P, Morley JE, Chodzko-Zajko W, H Pitkala K, Weening-Djiksterhuis E, Rodriguez-Mañas L, et al. Recommendations on Physical Activity and Exercise for Older Adults Living in Long-Term Care Facilities: A Taskforce Report. J Am Med Dir Assoc 2016 05 01,;17(5):381-392. https://doi.org/10.1016/j.jamda.2016.01.021

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Hablando de Movilización Precoz en LaFisioterapia.net

Unos meses atrás tuve el honor de colaborar en LaFisioterapia.net para hablar sobre la movilización precoz en personas hospitalizadas. La entrada narra una historia de superación en la que una abuela y su nieto descubren la importancia de adoptar un rol activo en la recuperación. Ambos comprenden que pequeños cambios pueden conllevar grandes beneficios para los pacientes. En esta aventura se aprende sobre las fast-track, la terapia ocupacional en el delirium, la fisioterapia en la UCI, el síndrome de fragilidad o la pijamitis. Pero sobre todo se invita a reflexionar acerca de si lo que estamos haciendo en nuestros hospitales y centros de cuidados es lo más correcto. Puede que sea necesaria una transformación que, en mayor o menor medida, está en tu mano. ¡Hazla posible!

Aquí comienza Una Historia de Movilización Precoz:

movilización precoz

Para seguir leyendo esta historia haz clic en: https://lafisioterapia.net/una-historia-de-movilizacion-precoz

Nos gustaría conocer tu opinión o experiencia sobre la movilización precoz en los pacientes hospitalizados. Siéntete libre de dejar tu comentario y debatir 🙂

¿Cómo influye la burbuja de filtros en tu salud?

La burbuja de filtros es un concepto con el que pacientes y profesionales de la salud deberían estar familiarizados cuando navegan en la red. El término fue acuñado por Eli Pariser para referirse a tu propio universo personal y único de información que vives en la red.

Todo lo que haces es analizado por algoritmos: tu dispositivo, el navegador, el tiempo que has reproducido un vídeo o tus “me gusta” y retuits. En función de este gran conjunto de datos que dejamos atrás, cada individuo tiene una experiencia online personalizada. Por tanto, en palabras de Pariser, el usuario no decide lo que entra en su burbuja de filtros, y lo más importante, tampoco ve lo que queda fuera. ¿Chocante, verdad?

Este hecho influye notablemente en el entorno personal de aprendizaje (PLE) de los pacientes y profesionales de la salud. No es casualidad que entres en Twitter o Facebook y aparezcan los mensajes de las personas con las que más interactúas o tienen opiniones semejantes a la tuya (amén de la publicidad). Esto que puede ser una ventaja porque te ofrece información de aquellas fuentes a las que a priori consideraste más relevantes, se puede convertir en un inconveniente ya que moldea tu realidad, refuerza tus creencias y no te permite escuchar a personas contrarias. En cierto modo disminuye tu creatividad, tu curiosidad, tu capacidad de aprender. Un ejemplo:

Paula es una paciente con osteoporosis que pertenece a varios grupos de Facebook relacionados con la dolencia. Algunos miembros abogan por tomar un zumo de brócoli, zanahorias, lechuga y manzana como tratamiento. También cuelgan enlaces con otros remedios caseros. Si bien varias personas hablan de dejar de fumar o hacer ejercicio, Paula siempre ha creído en lo “natural” y no le gusta el deporte. Por eso interacciona más con estos usuarios e indaga sobre las recetas en Google. Además sigue varias cuentas de Twitter que dirigen el tráfico a webs que no cumplen muchos de los criterios para distinguir información fiable de salud en Internet, pero concuerdan con los pensamientos de Paula. Poco a poco en el feed de noticias de sus redes sociales se priorizarán estos contenidos, los anuncios estarán relacionados con sus clics y sus búsquedas le ofrecerán resultados en la línea de dichas soluciones. Las opiniones contrarias o complementarias desaparecerán de las primeras posiciones. De esta manera, Paula percibirá una realidad cercana a sus ideas.

Este caso simula lo que puede ocurrir si no somos conscientes de cómo funciona la red a grandes rasgos. Por mucho que te esfuerces en tener contactos de calidad y realices búsquedas precisas, tus redes sociales o Google te ofrecerán aquello que creen que más te va a gustar, con lo que vas a interaccionar y a pasar más tiempo en sus sitios o pinchando en sus anuncios. No será necesariamente lo mejor. Veamos otro ejemplo:

Susana es una fisioterapeuta que acaba de graduarse. Se siente un poco perdida. Le hubiera gustado tener más horas prácticas, que le explicaran el porqué de muchas cosas y que las nuevas técnicas de las que todo el mundo habla hubieran entrado en el temario. Por eso comienza a buscar un postgrado que cumpla sus expectativas. Un profesor le habló bien del método Gibberish. Algunos tuiteros con muchos seguidores comparten información sobre las bondades del método. Aunque en Google no encuentra entradas de calidad para informarse, hay un grupo de Facebook en el que se comentan las bondades de los ejercicios y que han salido en la tele y en dos periódicos digitales por lo que se dispone a verlo. En los siguientes días, Susana recibe en primer lugar actualizaciones relacionadas con el método y aunque algunos usuarios no estaban muy de acuerdo, estos ya no parecen publicar tanto como los que sí abogan por los principios de Gibberish.

¡Ojo! La entrada dista de ser una crítica negativa a estos gigantes. Gracias a ellos he aprendido muchísimo, he conocido a grandes personas y profesionales y hasta hemos desarrollado el MOOC Running Saludable 2.0. Si se hace un uso sensato el potencial transformador de la web 2.0 es enorme.

Entonces, ¿cómo entrenamos ese sentido de la responsabilidad a la hora de navegar?

En primer lugar no perder nunca la curiosidad por las opiniones contrarias, no quedarnos con lo primero que veamos, hay que contrastar. La decisión final, afortunadamente, sigue en nuestras manos.

En segundo lugar, como sugiere Parisier, encontrar figuras puente. Personas que tienen disposición para entender posturas contrarias y pueden ayudarte a interpretarlas. Entrar en confrontación con quienes no darán jamás su brazo a torcer parece una pérdida de tiempo muy común en la red y puede llevar a polarizar aún más las opiniones.

En tercer lugar compartir estudios, artículos y noticias con prudencia. Del mismo modo, elaborar publicaciones de calidad y con el menor sesgo posible.

En cuarto lugar editar nuestras preferencias:

Por último existen soluciones a nivel técnico: navegar en modo incógnito, borrar el historial y las cookies e instalar bloqueadores de publicidad (Adblock Plus) y de rastreo (Ghostery).

Si quieres profundizar en el tema, la charla TED de Eli Pariser tiene casi 4 millones de visitas. Aquí os la dejo de Youtube:

Conclusión

Ser consciente de cómo funciona Internet YA es un logro para despertar la mirada crítica sobre lo que se nos presenta online. A partir de ello podemos (1) indagar y contrastar (2) buscar fuentes con la capacidad para aceptar la existencia de otras posturas (3) crear y compartir con responsabilidad (4) e invertir tiempo en configurar nuestras redes sociales y navegadores. Estas acciones nos permitirán elaborar y mejorar nuestro PLE de salud.

Y tú, ¿qué opinas sobre la burbuja de filtros? Deja tu comentario para que podamos aprender contigo 🙂

Bonus track: Eli Pariser habla acerca de la burbuja de filtros 6 años después de acuñar el concepto.
Foto de portada por Alejandro Alvarez en Unsplash

Fragilidad y riesgo de caídas: algoritmo de detección e intervención

La fragilidad es un poderoso predictor de discapacidad, hospitalización, caídas, pérdida de la movilidad y enfermedad cardiovascular.

Las caídas son un problema mayor de salud pública según la OMS.

Se impone la necesidad de:

  1.  La detección precoz del riesgo de fragilidad y caídas.
  2.  La intervención basada en la mejor evidencia científica disponible.

En el siguiente vídeo se desarrolla el algoritmo propuesto para tal efecto en el Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor del SNS.

La detección oportunista comienza en Atención Primaria mediante la administración de la escala de Barthel a toda persona de 70 o más años que acude a consulta. Si la puntuación es inferior a 90 se procede a un cribado de fragilidad.

La prueba recomendada para ello es la SPPB (Short Physical Performance Battery). Los mayores que obtengan menos de 10 puntos se consideran frágiles y habrá que prescribirles un programa de ejercicio multicomponente con especial hincapié en el entrenamiento de fuerza. Independientemente de la puntuación, se debe valorar el riesgo de caídas y actuar en consecuencia.


Y tú, ¿cómo abordas la fragilidad de los mayores? ¿Qué programa de ejercicio recomiendas o sigues? Cuéntanos tu experiencia para enriquecer esta entrada 🙂

 

¿Qué entienden los mayores por fisioterapia?

Cuando un fisioterapeuta desarrolla su labor debe pensar cómo abordar a los pacientes y qué quiere transmitirles. Dialoga, explora, razona y actúa en consecuencia. Al final de la jornada valora si ha logrado su objetivo o si cada uno de los contactos que ha tenido han servido para mejorar la salud de esas personas. Aunque si solo analiza su punto de vista se estará perdiendo gran parte de la ecuación. En realidad creo que la más importante: ¿qué piensa el paciente? Es decir, ¿ha entendido lo que quería inculcarle?, ¿está de acuerdo con el tratamiento?, ¿va a seguir las indicaciones?, ¿habría una forma mejor de motivarle?, ¿percibimos igual los resultados obtenidos?

Te voy a contar una experiencia con la que he querido saber qué piensan las personas a las que atiendo. Te lo recomiendo para comprobar si lo que piensas sobre el servicio de fisioterapia que tú prestas está en consonancia con lo que tus pacientes opinan. En mi caso trato con ancianos, algunos muy mayores. Le pregunté lo siguiente a 31 de ellos que tienen entre 68 y 97 años:

¿Cuáles son las 3 palabras que te vienen a la cabeza cuando piensas en la fisioterapia, en lo que haces conmigo?

fisioterapia mayores nubeEn general estoy satisfecho con lo que ellos expresan. Las palabras más repetidas aparecen con mayor tamaño. Aunque cabía esperar buenos resultados ya que comentamos las sesiones casi a diario, me gustaría destacar varios aspectos:

  • El carácter positivo de las respuestas: mejoría, gusta, recuperación, querer, curar, salud, bienestar…
  • Hasta cinco personas dijeron que era “necesario”.
  • Muchos términos sugieren dinamismo: movimiento, andar, pasear, gimnasia, paralelas…
  • El miedo a caerse está presente.
  • Se mencionan las 4 capacidades físicas (fuerza, resistencia cardiovascular, equilibrio y flexibilidad) que deben trabajar las personas mayores para prevenir e incluso revertir la fragilidad y la discapacidad. Puede verse cuando dicen: estiramientos, agilidad, fortalecer, obstáculos, escalera, andar…
  • Fisioterapeuta es un vocablo enrevesado, varios acabaron diciendo “pienso en ti”.

He empezado a implantar la metodología del proyecto Vivifrail en la residencia Amavir Getafe, así que la próxima vez que haga esta encuesta querría que aparecieran más términos relacionados con el entrenamiento de fuerza/potencia. Éste probablemente sea por sí mismo la medida más eficaz para retrasar la aparición de sarcopenia y fragilidad.

Te animo a llevar a cabo este experimento y a compartir con nosotros lo que piensan tus pacientes. Yo hice la nube de palabras con nubedepalabras.es

PD.- Para que no haya dudas estas fueron las contestaciones: gimnasia deporte movimiento estiramientos paralelas espaldera necesario fortalecer piernas bienestar gusta recuperación salud comprobación mejoría fortalecer agilidad sedante bien gusta movimiento obstáculos descanso no-caerse buen-trato querer amor bailar necesario correr pasear dolores levantarse no-caerse gusta movimiento correr necesario fantástico maestro va-bien mejoría compatibilidad gusta gimnasia pasear curar piernas correr pedales gimnasia escalera escalera cansancio bien paralelas andar fisioterapeuta fisioterapeuta andar paralelas necesario esfuerzo movimiento andar espabilar silla paralelas pedales necesario paralelas vibración pulsiones fisioterapeuta ayuda pedales diario perfección corrección más ayuda diario salud mejoría deseando curarse andar espaldera pedales

Hablando de ejercicio físico, fragilidad y caídas en Cadena SER

En el departamento de fisioterapia de la residencia para mayores Adavir Getafe estamos implantando la metodología del proyecto Vivifrail. Es un programa de ejercicio multicomponente para prevenir la fragilidad y caídas en mayores de 70 años. Tras la evaluación médica, se valora la capacidad funcional y el riesgo de caída mediante 3 escalas muy sencillas: SPPB, velocidad de la marcha en 6 metros y Time up and go. En función de la puntuación obtenida se encuadra al mayor en uno de los programas de ejercicio para entrenar de forma progresiva la resistencia cardiovascular, la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio. Aunque algunos residentes no son susceptibles de este tratamiento porque presentan un deterioro físico o cognitivo que impide su colaboración, la filosofía del proyecto Vivifrail está presente en cada intervención y las valoraciones están a disposición de todos los departamentos así como de los geriatras para analizar si son necesarios ajustes a nivel nutricional o farmacológico.

Hace unos días estuve hablando de ello en Cadena SER Madrid Sur junto a Sara González, directora médico del grupo Adavir. Comentamos la importancia del trabajo de fuerza, de la valoración geriátrica integral y de cómo personas nonagenarias están participando con gran aceptación en esta iniciativa.

Os dejo con el podcast:

http://bit.ly/EntrevistaCadenaSerAdavirVivifrail

La noticia completa podéis verla en:

http://bit.ly/NoticiaCadenaSerAdavirVivifrail

Muchas gracias a David Sañudo por su acogida durante la entrevista y su interés por el bienestar de los mayores.

Curso Vivifrail: Envejecimiento, fragilidad y caídas. El papel del ejercicio físico

El síndrome de fragilidad es un estado de pre-discapacidad en el que el anciano es más vulnerable a sufrir eventos adversos debido a la afectación de múltiples sistemas. Ello provoca una menor capacidad para mantener la homeostasis y adaptarse al medio. La reserva funcional está disminuida por lo que aumenta el riesgo de caída, hospitalización, deterioro cognitivo y muerte entre otros. No existe un consenso sobre la definición, el diagnóstico o las causas de la fragilidad. Sin embargo, sí parece más clara su relación con la sarcopenia y con la reducción de la calidad y cantidad de actividad física propia del envejecimiento. Los programas de ejercicio multicomponente, especialmente el entrenamiento de fuerza, han arrojado los mejores resultados a la hora de abordar la fragilidad por encima de las medidas nutricionales y farmacológicas, las cuales también son muy importantes. Por ello me gustaría animaros a participar en el curso online gratuito del proyecto Vivifrail: “Prescripción de ejercicio físico para la prevención de fragilidad y caídas en persona mayor”. En el enlace encontrareis cómo matricularos, una guía práctica, una app para monitorizar el programa propuesto y algunos de los mejores momentos del curso como estos: Continuar leyendo “Curso Vivifrail: Envejecimiento, fragilidad y caídas. El papel del ejercicio físico”

Nuevas tendencias en Parkinson y prevención de caídas

La enfermedad de Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común después de la enfermedad de Alzheimer y afecta aproximadamente a 7 millones de personas en el mundo. Las caídas suelen ser un problema frecuente en las personas con Parkinson (PcP) a medida que pasa el tiempo. Para prevenirlas, los expertos abogan por un abordaje multimodal que incluya la combinación de ejercicio con un tratamiento médico óptimo y el desarrollo de nuevas estrategias de movimiento. Existen pruebas del impacto positivo del entrenamiento físico en las PcP a nivel de la velocidad de la marcha, la longitud del paso o la fuerza. Sin embargo, salvo un estudio sobre Tai-Chi y estabilidad postural, hay poca evidencia de que el número de caídas disminuya. Algunos investigadores apuestan por ir más allá del ejercicio y buscar estrategias de tipo conductual tales como concentrarse, planificar o preparar los movimientos y hacerlos más conscientes. Vamos a analizar las razones para este cambio de paradigma. Continuar leyendo “Nuevas tendencias en Parkinson y prevención de caídas”

Beneficios del running

Los beneficios de correr de manera regular y planificada son múltiples. Van más allá de perder peso o fortalecer los músculos. Se producen a nivel físico, mental y social. Te dejo una infografía y un vídeo para que lo veas y lo puedas difundir con facilidad. Son materiales creados para el curso MOOC Running Saludable 2.0 al que puedes apuntarte en la plataforma del proyecto ECO. Es totalmente online y gratuito.

Aquí tenemos la infografía:

beneficios de correr

Y aquí el vídeo:

Ayúdanos a mejorar y comparte más beneficios para la salud que se te ocurran o que hayan sido demostrados recientemente. Espero tus comentarios 🙂

Espondilitis anquilosante: definición, tratamiento y ejercicio físico

La espondilitis anquilosante (EA) es una enfermedad reumática, crónica, progresiva que se caracteriza por la inflamación y anquilosis de las articulaciones del esqueleto axial (cráneo, columna vertebral, costillas y esternón) aunque también puede afectar a cadera, rodilla, tobillo y hombro. Generalmente debuta en la región sacroiliaca y la pelvis.

Su causa es desconocida. Se ha descubierto que el antígeno HLA-B27 está presente en más del 90% de las personas con EA, pero tenerlo no necesariamente implica que se padecerá de EA. Factores ajenos al HLA-B27 juegan un papel que está por descubrir. La investigación se dirige a la capacidad auto-inmune de estos pacientes y a diversas bacterias que puedan influir en el desarrollo de EA.

El diagnóstico se realiza de acuerdo a los criterios modificados de Nueva York (Fig 1) que incluyen aspectos clínicos y radiológicos. En los últimos años se ha comprobado que la resonancia magnética puede identificar los cambios incipientes de sacroileitis 7,7 años antes que las pruebas de radiografía. Continuar leyendo “Espondilitis anquilosante: definición, tratamiento y ejercicio físico”